Alberto Luque
La música en todas sus manifestaciones —tanto puras (música instrumental) como mixtas (canto, danza, ópera, etc.)— ha sido considerada desde la Antigüedad como un sostén necesario de la civilización. Los antiguos legisladores Solón y Licurgo incluyeron la educación musical entre los pilares del Estado. Y por la misma época en China Confucio estaba persuadido de ese mismo exagerado papel que la música juega en la vertebración de la moral y del Estado.[1]
La música en todas sus manifestaciones —tanto puras (música instrumental) como mixtas (canto, danza, ópera, etc.)— ha sido considerada desde la Antigüedad como un sostén necesario de la civilización. Los antiguos legisladores Solón y Licurgo incluyeron la educación musical entre los pilares del Estado. Y por la misma época en China Confucio estaba persuadido de ese mismo exagerado papel que la música juega en la vertebración de la moral y del Estado.[1]