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17 de abril de 2013

El nacionalismo a debate

Alberto Luque

A lo largo y ancho de este blog se han planteado y discutido muchos aspectos del nacionalismo separatista que lo retratan como una ideología esencialmente irracional e incivil. Enumeremos sintéticamente los más destacados:
(1) Su fundamentación mítica, basada en falacias históricas y anacronismos y en toda suerte de instancias etnicistas y espiritualistas.
(2) La índole alucinatoria, irritante, del concepto etnicista de nación, y la más aberrante aún que asocia la idea de nación a la lengua (lo que no sólo tiene que ver con una incomprensión de la idea de nación política, sino peor aún, con un concepto esencialista, místico y garrulo de la lengua).
(3) Su carácter civilmente irresponsable, deletéreo, enemigo del derecho.
(4) Su papel de apantallamiento ideológico, de desviación de la atención a los problemas verdaderos, de orden socioeconómico.
(5) La incompatibilidad del nacionalismo con la sociología científica que anima el marxismo, o en términos más prácticos, la falaz y absurda amalgama de socialismo y nacionalismo.
(6) La ambigüedad imbele del federalismo como solución de compromiso entre el delirio independentista y la solidaridad orgánica de la nación española.

10 de diciembre de 2012

República Hispánica, o De la ficción interesante

Alberto Luque

Estaba seleccionando algunos casos interesantes de argumentación erística, para una serie de entradas sobre lógica, cuando cae en mi buzón el fragmento de ficción que reproduciré a continuación, y que data del año 2005. Me ha parecido ahora más interesante por muchos conceptos. La ficción tiene un valor muy relativo, o mejor dicho, muy variable: puede ser sugestiva y contener elementos valiosos para una reflexión filosófica —aun si el mismo relato carece intrínsecamente de reflexión filosófica y es, como en el caso que presento, la proyección más o menos feliz de una veleidad política invertebrada y llena de hipocresía—, y puede ser puro entretenimiento intrascendente. (Y también debería formar parte de un manual corriente de lógica el tema de los argumentos de un mundo ficticio, novelesco.) Pero vayamos primero al relato.

25 de septiembre de 2012

Un poco de respeto

Josep Maria Cuenca

[Artículo originalmente publicado el 21 de septiembre en La Lamentable (lamentable.org).]

Durante una buena parte del año 2001 viví la interesante experiencia de dar algunas charlas sobre la inmigración extraeuropea en Catalunya. Hube de ir a bibliotecas, ateneos y centros de enseñanzas medias de Barcelona y sus comarcas vecinas y aprendí mucho. Recuerdo muy bien que uno de los temas que en aquellos encuentros aparecía sin excepción era el del respeto. El respeto era entonces y sigue siendo hoy un concepto muy exitoso en nuestras sociedades; pero cuando digo exitoso me refiero sobre todo a la frecuencia de su uso, no tanto al rigor conceptual con que suele ser utilizado. No es insólito, por ejemplo, que el respeto sea reclamado por quien agrede para así convertirse en víctima. En el simulacro universal que es nuestro mundo las imposturas pueden llegar a ser muy sofisticadas.