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5 de octubre de 2017

Secesionismo: La persistencia de la ficción

El Criticón

«Fem història». I tant que heu fet història…!, la que os ha dado la gana, por cierto. Pero, sinceramente, tampoco creo que deba llevarse a asombro nadie de los que aún tengan dos dedos de frente —esos pocos, estadísticamente hablando, a quienes el incesante bombardeo propagandístico no les ha dejado hecho polvo el cerebro—, ya que este fenómeno, el de la manipulación histórica por parte de los nacionalismos, como bien es sabido, no es en absoluto novedoso. Y tampoco es este vídeo un caso excepcional, muy al contrario.

El vídeo al que se hace referencia puede verse aquí.

Del todo punto inútil, o imposible, sería poner aquí por escrito una refutación suficiente de las incalculables sandeces que se dicen en este vídeo. Lejos de mí tal pretensión; menos aún tratar de convencer o persuadir a nadie, pues esa forma de interacción tan sólo es válida ante dos opiniones divergentes que partan de hechos objetivos y verificables. Y no es este el caso.

27 de noviembre de 2012

A vueltas con el catalanismo: Una nueva Edad Media a contracorriente

Alberto Luque

Guilielmo Blaeuw, Mapa de Europa
(1640-1643, Amsterdam).
Si algún motto simple y espontáneo se impone como moraleja “histórica” para caracterizar las recientes elecciones catalanas es el de que Artur Mas —que ya es, definitivamente, Artur Menos— se ha caído con todo el equipo. Pero ha dicho este iluminado que su proyecto (la cosa esa que él llama “proyecto de futuro”) “no lo pararán ni los tribunales ni las constituciones”. ¿Qué podemos responderle? ¿Bastará con decirle, quienes no compartimos ni sus estupideces mesiánicas ni sus políticas capitalistas, que no le secundamos?

6 de noviembre de 2012

El término (de la) democracia

Xavi López

El recién desaparecido Eric Hobsbawm, en su libro La era del imperio, 1875-1914, hizo el siguiente comentario al hilo de su exposición del tema del imperialismo: «A diferencia del término democracia, al que apelan incluso sus enemigos por sus connotaciones favorables, el “imperialismo” es una actividad que habitualmente se desaprueba, y que, por tanto, ha sido siempre practicada por otros. En 1914 eran muchos los políticos que se sentían orgullosos de llamarse imperialistas, pero a lo largo de este siglo los que así actuaban han desaparecido casi por completo.» Es decir que el término ha caído en desuso debido a su reconocida mala prensa. Las crisis del colonialismo en el así llamado Tercer Mundo y el simultáneo auge de las democracias y de los poderes públicos en Occidente fueron las causas por las cuales el término «imperialismo» se convirtió en una evocación de todo lo abominable que hay en el mundo.